Vestirse como un acto ético, no como una identidad
La ropa no tiene por qué definir quién eres. Simplemente puede reflejar cómo actúas.
Cuando la moda se convierte en identidad, surge la rigidez. Vestirse como acto ético introduce coherencia sin necesidad de proclamación.
La ética no se exhibe, se practica a través de pequeñas decisiones: cantidades, procesos, silencios.
( be ) no propone una identidad para vestir, sino una relación consciente con lo que se usa.
0 comentarios